Beneficios de la irrigación dental

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¿Qué sucedería si te dijéramos que la limpieza que se lleva a cabo utilizando el cepillo de dientes logra eliminar el 60% de las impurezas que tenemos en la boca? Seguramente pensarías que es una limpieza incompleta y querrías saber cómo llevar a cabo una higiene efectiva y completa.

Pues bien, el dato anterior es real y debe ser tenido en cuenta cada vez que cepillamos nuestros dientes. Es por eso que se recomiendan los complementos que ayudan al cepillado a ser efectivo y controlar la formación de placa y sarro.

Entre los elementos más usados, además del cepillo de dientes, encontramos el hilo o escobilla dental y el enjuague bucal que se utiliza al final de cada cepillado. Lo que no suele tenerse en cuenta, y sin embargo es muy efectivo, es el irrigador bucal. ¿Conoces sus beneficios?

El irrigador bucal nos permite aplicar la técnica por la cual eliminamos bacterias usando un chorro de agua. El mismo permitirá llegar a lugares de difícil acceso para el cepillo, y una limpieza profunda en la totalidad de la boca: dientes, lengua y encía.

Si bien esta técnica se recomienda mas asiduamente a personas que usan ortodoncia o tienen implantes dentales, la realidad es que su uso puede llevarlo a cabo cualquier persona y logrará con esto mejorar notoriamente la salud y la limpieza oral.

Al principio de esta nota, nos referíamos al porcentaje de limpieza alcanzado solo con el cepillado. Entonces, la pregunta en cuestión es, ¿el uso de la limpieza por agua pulsada es efectiva para cubrir el otro 40%? Sí lo es, estudios recientes demuestran que hasta el 93% de la boca puede ser higienizada utilizando cepillado e irrigación.

Nuestra recomendación es hacer una limpieza completa, la cual consiste en los siguientes pasos:

  1. Cepillado completo (incluyendo lengua) durante dos minutos. Es necesario tener un buen cepillo de cerdas suaves. Esto debe hacerse luego de cada comida.
  2. Uso de hilo o escobilla dental. Su uso es imprescindible para llegar a esos espacios interdentales dónde quedan restos de alimentos que el cepillo no pudo sacar. Es fundamental para evitar la formación de placa y sarro que luego traen las caries y posterior destrucción de la pieza dental. El uso del hilo o escobilla, debe hacerse con regularidad al menos una vez al día.
  3. La irrigación pulsada completará el proceso de la limpieza profunda, eliminando los últimos restos que no han podido ser alcanzados en los pasos anteriores. Tener en cuenta que con el irrigador debemos hacer un recorrido por cada dientes y espacio difícil de llegar con el cepillo.
  4. Finalmente, enjuaga tu boca con un enjuague o colutorio.

Con este sistema, si lo aplicas a diarios, te ahorraras problemas desagradables y costosos a la hora de solucionarlos.

Recuerda, que aunque lleves a cabo una limpieza perfecta, nunca la efectividad es del 100% y si no acudes cada seis meses a una limpieza con el dentista, igual corres algún riesgo de contraer enfermedades de las encías o caries.

Luce una sonrisa bonita, dientes sanos y un aliento fresco solo siguiendo la rutina indicada y visitando al dentista, por lo menos, dos veces al año.

Si aún no has hecho tu cita este año, llámanos, el mejor grupo de profesionales te está esperando en Doral. ¿Nuestro número? 305.677.0338

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